martes, 21 de mayo de 2013

VIOLENCIA DOMESTICA


Dile: ¡no mas! a la violencia, no sigas o vidas en ella, todos podemos salir de ella, con o sin ayuda.

Violencia domestica

¡No lo permitas, ni lo cometas!

    VIOLENCIA DOMESTICA

     Y ¿COMO CAMBIAR ESTO?


  La violencia doméstica es nuestro nuevo   actual común; pero muchas veces nos hemos preguntado, cuales son las causas de que esto esté sucediendo, pues estas causas pueden venir desde nuestra crianza en la cual muchos hombres y mujeres han crecido en hogares donde los comentarios ofensivos son diarios y con el pasar del tiempo se convierten en hábitos normales, pero dañinos; y tomando esto como ejemplo repiten en su matrimonio el patrón que aprendieron de sus padres.
Otra causa de este tipo de violencia está en la influencia del mundo del entretenimiento, el cine y la televisión han convertido el lenguaje dañino y/o hiriente en motivo de risa, lo cual nos hace pensar a nosotros los televidentes que ese tipo de trato es inofensivo e incluso chistoso o divertido.
Al igual que existen culturas que practican pensamientos bastante erróneos, haciendo cree a los hombres por ejemplo, que los “hombres de verdad” deber ser dominantes o que las mujeres debemos ser agresivas, para no parecerles débiles a los hombres y que solo así, nos puedan respetar; obviamente se han tomado ejemplos o guías de matrimonios que han terminado en fracasos.
Para no cometer estos mismos errores y dejar de seguir conviviendo en violencia con nuestra propia pareja, debemos ponernos en el lugar de nuestro cónyuge, tratar de entender, que efectos tienen nuestras palabras hacia nuestra pareja, sin basarnos únicamente en que nos dijo o que no nos dijo.
Al formar un matrimonio se está formando una nueva familia, en el cual ustedes decidirán y fortalecerán dependiendo de cómo quieren que sea su convivencia. Aprendiendo o tomando como guía esos matrimonios exitosos, que se respetan el uno al otro, usted podrá comunicarse con su pareja abiertamente y llegar cada vez más a una comunicación más cercana.
Hay siempre que tomar en cuenta que las palabras hirientes no nacen en la boca, sino en el corazón; hay que revivir esos sentimientos que los unieron como pareja en un inicio. Recuerden las cosas que los hacían reír y las cualidades que los atrajeron el uno al otro, hablen de las actividades que les gusta realizar juntos y una vez se vuelvan mas unidos, sentirán que todo en su relación ha cambiando y que todos los problemas que lleguen a su vida no los enfrentaran solos, sino que siempre estará tu pareja apoyándote y ayudante a salir de ellos, convirtiéndose esos problemas que solo eran para ti, en problemas para los dos.
No es fácil estar siempre bien con tu pareja, pero una buena forma de hacerlo es hablar en primera persona, en vez de acusar a su cónyuge por algo que hizo, hazle saber cómo te sientes.
Es más probable que responda bien si le dices: “me siendo mal cada vez que actúas de esa forma”. Que si lo dices: “tu siempre haciendo las cosas mal”.
En caso que se forme una discusión entre los dos y vez que las palabras empiezan a subir de tono, quizás lo mejor sea dejar la  discusión para otro momento.
No hay nada de malo en retirarse de una discusión y esperar a que los ánimos se calmen y haciéndole a entender de forma cariñosa y comprensiva, que fue lo que le disgusto y llegar a un acuerdo en el que los dos estén favorecidos, sin que existan rencores, por palabras hirientes que se pudieron haber dicho en caso de no parar la discusión.